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Arañuelo del Olivo. Daños y Tratamiento

Cuando hablamos de un producto tan importante como es el aceite de oliva virgen extra, es innegable que nos referimos a un negocio de gran relevancia tanto económica como cultural a nivel mundial. Y es que el cultivo del olivo es imprescindible para nosotros como país, tanto por los beneficios económicos que trae consigo como por la importancia del producto que extraemos de él. Por desgracia, hay una gran cantidad de plagas que pueden afectar tanto a su crecimiento como a su producción, entre ellas el arañuelo del olivo. Sigue leyendo, porque te lo vamos a contar todo sobre él. 

Qué es el arañuelo del olivo 

El arañuelo del olivo, conocido también como liotriphs oleae, es un tasinóptero de la familia Phlaeothripidae. Realmente, hablamos de unos insectos que son muy pequeños, de apenas milímetros, y que son fáciles de identificar debido al daño que causan en el olivo. Porque se alimentan de sus hojas, provocando tanto decoloraciones como hojas muertas, que posteriormente se acaban por caer al suelo. 

Características más importantes de esta plaga 

Son insectos pequeños; normalmente, los adultos miden entre 2 y 3 mm, dependiendo del espécimen. En cuanto a la forma que tiene su cuerpo, son alargados. En el caso de los adultos, el cuerpo completo es negro. No obstante, las ninfas tienden a ser de colores más claro; comienzan siendo blancas y, poco a poco, se van volviendo naranjas, conforme van creciendo. Además, estas se caracterizan por tener una especie de punzón en la boca, mediante la cual succionan el alimento. 

arañuelo del olivo

A lo largo del año, suele haber unas tres generaciones. En primer lugar, pasan todo el invierno como adultos, escondidos en galerías que hubieran preparado previamente dentro del olivo y que les sirven como refugio. En los días más calurosos, salen y se alimentan sobre todo bajo la corteza del árbol. 

Una vez finaliza el invierno y va comenzando la primavera, salen las primeras larvas y se convierten en ninfas. Estas se alimentan de la savia de todas las hojas tiernas del olivo, así como de todos los brotes jóvenes que son capaces de encontrar. Su crecimiento es bastante rápido, puesto que cada generación se separa entre sí alrededor de 30 a 40 días. 

Más o menos un mes o mes y medio después, encontramos la segunda generación. Estas ninfas buscan el cobijo del árbol en las horas de mayor temperatura, y se alimentan cuando no hace tanto calor. 

Y, al finalizar el verano, vemos la tercera generación. Es entonces cuando el daño puede extenderse incluso más allá de las hojas y los brotes, llegando al propio fruto del árbol. 

Debido a los cambios climáticos que estamos sufriendo en estos últimos años, así como al aumento de las temperaturas, hay ocasiones en las que también se puede vivir una cuarta generación. Por desgracia, esto puede afectar aún más a la producción del olivo. 

Daños 

¿Cuáles son los daños reales de esta plaga? Pues bien, lo primero que debes saber es que, por suerte, su incidencia no es extremadamente elevada. Pero, en caso de que haya un crecimiento sin control, podríamos sufrir las siguientes consecuencias: 

  1. En primer lugar, el crecimiento del olivo se vería dañado. Nos encontraríamos con brotes mucho más cortos y hojas más pequeñas, puesto que el olivo no tendría fuerza para crecer en este sentido. Al fin y al cabo, hablamos de unos parásitos en su interior que se alimentan tanto de su savia como de sus propias hojas. 
  2. Las hojas no solo serían más pequeñas, sino que estarían totalmente deformadas. Gracias a esto, se puede identificar con relativa facilidad en caso de que haya un problema. 
  3. Lo más preocupante es que los frutos también pueden llegar a salir deformes y pequeños. Teniendo en cuenta que es de las olivas de donde extraemos el aceite, si estos no estuvieran en condiciones óptimas, obtendríamos un aceite de baja calidad. Por desgracia, esto sí que repercutiría negativamente en los beneficios que pudiéramos obtener de la cosecha. 

El nivel de daño depende en buena medida del crecimiento de la plaga, así como del control que se siga de la misma. Así que lo mejor es, como con cualquier otra plaga, mantener una vigilancia extrema de todo lo que suceda en nuestros cultivos. 

Tratamiento 

Antes de aventurarte a buscar un tratamiento, lo normal es hacer un muestreo para determinar el nivel de daños que sufre nuestro cultivo. De esta manera, podemos determinar mejor la gravedad del asunto y apostar por las medidas pertinentes. 

El desarrollo de esta plaga suele estar vinculado al barrenillo del olivo. El arañuelo se ayuda de las galerías que este ha dejado previamente, y es ahí donde realiza la primera puesta del año. Y, además, donde las ninfas buscan su primer refugio. Con lo cual, lo primero que habría que hacer es mantener bajo control el barrenillo del olivo. Si este se gestiona de forma eficaz, podando la leña y eliminando la madera que ha sido infectada, las probabilidades de que aparezca el arañuelo serán mucho más bajas. 

Además, en caso de plaga, se puede apostar por medios biológicos o por control químico. En el caso de los medios biológicos, es importante señalar que el arañuelo tiene depredadores naturales que se encuentran presentes en la naturaleza, como son Anthocoris nemorales o Ectemus reduvinus; ayudándonos de estos depredadores, podremos controlar mejor la plaga. 

Si pasamos a los medios químicos, siempre podemos apostar por los productos fitosanitarios que se hayan aprobado en nuestro país. 

Lo mejor con todo este tipo de plagas es buscar siempre la prevención, al menos en la medida de lo posible. De esta manera, nos evitaremos tener que tomar medidas a posteriori que podrían implicar pérdidas de beneficios o incluso daños en nuestros cultivos.