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Etiquetado del Aceite de Oliva. Lo que debes saber

El aceite de oliva no es solo un elemento esencial en la cocina mediterránea, sino que ha conseguido romper todas las fronteras. Tanto es así que su reconocimiento ahora mismo es a nivel mundial: por su calidad, por sus beneficios para la salud y, además, por su versatilidad en la cocina. Pero ¿sabías que hay una increíble y compleja normativa tras su etiquetado, para así garantizar la calidad del producto que estás comprando? Hoy te vamos a contar todo lo que debes saber sobre estas regulaciones para comprender el etiquetado del aceite de oliva, ¡y que así sepas exactamente por qué producto estás pagando!

AOVE Lucentina garrafa de 5 litros

Normativas y regulaciones sobre el etiquetado del aceite de oliva: ¿qué debe incluir?

Es imprescindible que el aceite de oliva cumpla un reglamento estricto, y que este vaya más allá de los propios productores. Tanto los envasadores como aquellos que comercien con él deben cumplir con la normativa con respecto al etiquetado que se pauta desde la Unión Europea, para así ofrecer al consumidor toda la información que debe conocer sobre el producto. Esto sucede en prácticamente todos los alimentos, pero es especialmente importante cuando hablamos de uno como el aceite de oliva, con un precio en pleno auge.

El etiquetado debe garantizar que, a simple vista, se pueda reconocer el origen del aceite, su designación, su composición y si tiene alguna denominación de origen. Además, también es importante que esté traducido al idioma del país en el que se va a comercializar.

Para que te resulte más sencillo leer este etiquetado, a continuación te vamos a indicar detenidamente toda la información que debe contener.

Categoría del aceite

Lo primero que encontrarás siempre es la categoría de aceite a la que pertenece el producto. Hay cuatro diferentes:

  • Aceite de Oliva Virgen Extra, o AOVE. Este debe obtenerse siempre mediante procedimientos mecánicos, y su calidad debe ser de categoría superior.
  • Aceite de Oliva Virgen. En este caso, baja ligeramente la categoría, pero también es imprescindible que los procedimientos que se hayan seguido sean mecánicos.
  • Aceite de Oliva. Este tipo de aceite suele contener una mezcla de aceites de oliva y aceites refinados, con lo cual pasa siempre por un procedimiento de reinado.
  • Aceite de Orujo de Oliva. Por último, hablamos de un aceite cuyos componentes proceden exclusivamente del tratamiento que se realiza para extraer el aceite de oliva, o tras el tratamiento del orujo de oliva.

La calidad va bajando, siendo el AOVE el considerado el de mayor calidad y el de orujo el de menor. De ahí la importancia de saber cuál estamos comprando, para así saber si estamos pagando lo correspondiente o no.

Fecha de consumo y lote

Como sucede con todos los productos de alimentación, es imprescindible que aparezca tanto la fecha de consumo preferente como el lote al que pertenece. De este modo, garantizamos tanto la frescura del producto como su trazabilidad, en caso de que hubiera algún problema en un lote concreto.

Origen o procedencia del aceite

Es imprescindible que la etiqueta traiga consigo la designación de origen del aceite de oliva cuando hablamos de AOVE o AOV. En el caso de que hablemos de las otras dos categorías, no tiene por qué aparecer esta información.

Además, se debe señalar también si procede de un único país o si, por el contrario, proviene de varios países diferentes, porque sean una mezcla.

En caso de que venga de un único país, se debe indicar si tiene una Denominación de Origen Protegida o una Indicación Geográfica Protegida, en caso de que la tuviera. También se debe señalar el país de procedencia.

Si es una mezcla, se debe señalar siempre si estos países son de la Unión Europea o no. Y, en caso de que el aceite proceda de un país que no pertenezca a la UE, este debe estar indicado siempre en el etiquetado.

Denominaciones de origen

Como hemos señalado en el apartado anterior, es importante que se señale siempre si hay una DOP o una IGP. Es un dato importante, y que nos habla de la calidad final que tiene ese producto, con lo cual es crucial que los consumidores lo conozcan.

Información nutricional obligatoria

Por último, y como sucede con prácticamente todos los alimentos, la etiqueta debe proporcionar toda la información sobre los valores nutricionales de esa variedad de aceite. Debe reflejarse las calorías, la cantidad de grasas, las grasas saturadas e insaturadas, los carbohidratos, la fibra, los azúcares, las proteínas, las vitaminas y los minerales, y esto por cada porción.

Sistema Nutriscore

Seguramente has visto un sistema de clasificación visual que se conoce como Nutriscore, y que evalúa los productos alimenticios por su calidad. Va desde la A hasta la E, siendo la A la etiqueta que nos señala los productos con mayor calidad. No solo encontramos estas cinco categorías divididas por una letra, sino también por colores, desde el verde hasta el rojo, pasando por el amarillo y el naranja.

No es obligatorio, pero cada vez son más los fabricantes que optan por incluir este tipo de información nutricional. Basta con poner una etiqueta en la que se señale la categoría del producto, teniendo en cuenta las pautas que se marcan desde Nutriscore.

Como curiosidad, debes saber que no se suele introducir el aceite de oliva dentro de este sistema. En el año 2021, el Ministerio de Consumo español decidió excluirlo por considerar que no se reflejaba con fidelidad cuáles eran sus beneficios nutricionales. Y es algo que han secundado otros países, como Francia y Alemania.

Con todo lo que te hemos explicado, te será mucho más fácil entender el etiquetado del aceite de oliva. De esta manera, sabrás exactamente qué es lo que estás comprando, de dónde procede, si tiene alguna Denominación de Origen Protegida, su información nutricional… Y así podrás escoger el aceite que mejor encaje con lo que estás buscando.